Hoy hemos vivido un día importante para el rugby donostiarra. En el Ayuntamiento de la ciudad hemos presentado oficialmente Donostia Rugby, el nuevo proyecto que unirá a nuestro club, Bera Bera Rugby, y Atlético San Sebastián en categoría sénior masculina y femenina a partir de la temporada 2026-2027.
Hay planes que aparecen y desaparecen. Y hay otros que, con el paso de los años, terminan formando parte del paisaje de una ciudad. El Basque Beer Festival pertenece a esa segunda categoría.
Del 17 al 21 de junio, la explanada de Sagüés volverá a llenarse de cerveza artesana, comida a la brasa, mesas compartidas y ambiente de verano con motivo de la XXV edición de la feria organizada por la sección de rugby del Bera Bera.
Dar el salto al senior no es solo cambiar de categoría. Es asumir nuevos ritmos, nuevos retos y compartir vestuario con gente que lleva años viviendo el rugby de otra manera. Pero también es una continuidad: la de un camino que empieza muchas veces siendo niño o niña y que, poco a poco, va tomando forma.
Aitana Lazkano, Garazi Intxaurrandieta, Noa Andres, Iker Gómez, Yeray Martínez, Hugo Entenza, Iván Lazpita y Markel Casares representan ese paso.
Hay caminos que empiezan en un mismo sitio y acaban en escenarios muy distintos. Arrate Otaño (Valsugana Rugby, Italia), Leire Markiegi (El Salvador), Diego Bergasa (Complutense Cisneros), Adrián Arias y Manu Garcés (Liceo Francés) comparten origen: el Bera Bera. Hoy compiten en la máxima categoría del rugby estatal —y en el caso de Arrate, también en Italia—, pero su historia tiene mucho en común.
En el Bera Bera Rugby Taldea conviven generaciones, trayectorias y momentos vitales muy distintos. Desde quienes empiezan a descubrir el balón ovalado hasta quienes llevan décadas sintiendo el rugby en la piel.
En ese ecosistema tan propio del club, hay dos grupos que representan algo más que entrenamientos y partidos: las Blasfemmes y el grupo de veteranos Gurdizaharrak.











